Era martes primero de abril, llegaba a las ocho de la mañana a mi primer día de clases, eso me habían dicho a mi, a las ocho, a mi y a una niña que entró al mismo tiempo que yo de pasos rápidos y un poco agitada, las clases comienzan a las diez el día de hoy… éramos las dos solas en ese lugar, nos miramos nos presentamos y nos fuimos a las terrazas.
El sol de abril puede ser bastante traidor, así que nos compramos unos cafés y hablamos sin parar, al principio ella se veía tímida, después, no la podía hacer callar.
Cuando comenzaban las clases nos separamos ella quedó en un curso y yo en otro. La veía de repente entre ventanas pero siempre nos saludábamos y cruzábamos algunas palabras (las mismas que todos en realidad) hola, ¿cómo estas?, bien ¿y tu? Y sería.
Se fue el primer semestre y en el segundo quedábamos en el mismo curso. Típico dentro de toda orden social, son los grupitos, como no habíamos sido compañeras, yo no tenia idea que era toda una alumna aplicada, yo por mi parte, con buenas notas, pero mala asistencia, y cundo iba no entraba, bueno, ella no sé por qué quedó en un grupo donde no eran para nada aplicadas, yo creo que por lo mismo la integraron tan rápido si la pobre hacia todo… dentro de la sala de clases ella estaba con su grupo y yo con el mío que no son mas de 3, cuando estamos todas.
Fuera de la sala, volvíamos al drama y la tragedia, la pobre me aguantaba todo lo que hablaba cosas que a veces repetía y me escuchaba con una paciencia terrible y así mismo yo… dos veces la vi llorar, una de pena, la otra de rabia, muchas veces leía sus mensajes “estoy muy mal, me siento terrible no me llames mañana te cuento”.
Aquí un paréntesis para explicar un poco a mi amiga y ver que es lo que ten
íamos en común y lo que no, estaba recién saliendo del colegio, veinte años a penas, (eso no claramente), estaba profundamente enamorada y en un relación con un tipo semi-famoso o de la farandulilla nacional (medio punto para las coincidencias). Estudiosa, totalmente obediente, no tomaba, no fumaba, por lo menos hasta que entro a estudiar ahí, no se quedaba fuera y pocas veces, (raras veces), salía con las demás a carretear, las mejores notas, la mejor hija, la mejor hermana y la mejor amiga… hasta aquí todo bien, excepto por un pequeño detalle.Como empezó con esos repentinos aires de liberación, comenzó a tener problemas con su familia, terminó su relación con el famosillo, tuvo un affaire con un compañero, y se consiguió un trabajo para no estar en su casa. A la semana siguiente se entera que sus padres se quieren separar lo que termina por arruinar su tranquilada y hasta ahora solo peleas.
Era lunes doce de enero de dos mil nueve, por lo del karma y el mantra y otras las otras cosas me faltaba solo un día para poder enojarme con ganas, ese mismo día me enteraba de algo devastador sobre mi famosillo, después de putear por horas decidí llamarla para contarle, y no me contestó y recuerdo que me enojé más. No sabía yo que a esa misma hora mi amiga (que tenia el día libre) decidía irse a trabajar de todas formas, solo para no quedarse en casa, se bajó un paradero antes, pero por error, no por que quisiera caminar, trato de imaginar lo que pasaba por su mente cuando cruzaba la calle, y lo hacia con la luz roja, el impacto de la camioneta contra su cuerpo la lanzaría varios metros más allá, y mas tarde en el hospital, nos dejaría para siempre.
No sé po
r que aun no lloro, desde aquella vez más o menos cerca de halloween, he tratado, he tenido ganas, pero simplemente no lloro, no me sale, no me resulta. Llegue a iglesia… sorpresa! Ninguna de nosotras tenia idea que eras mormona, pero daba lo mismo no? Ahí esta tú foto sobre el féretro, me cargaba esa foto, recuerdo que te pedí que la cambiaras del avatar por que salías muy posera, la cambiaste y pusiste otra peor, y te dije mejor deja la otra. No por ser tu amiga te iba a mentir. No lloré, incluso cuando ví tu cuerpo ahí dentro, no lloré, aunque noté los cúmulos de maquillaje que trataban de ocultar tu hematomas, no lloré (tu famosillo creo que lloró bastante, eso me dijeron por que no lo ví) y hasta ese momento, que veía a tu madre, no lo creía aun. No me atrevía ir a saludarla, estaba rodeada de gente todo el tiempo, cuando me acerqué, me abrazó y me dijo todas las cosas que decías de mi (las buenas por supuesto), todo lo que me quisiste y me dio las gracias por todo lo que te ayudé, te quise y el tiempo que te dediqué. Después me preguntó como te ví en el ultimo tiempo, lo siento amiga pero mentí descaradamente, no podía decirle que te ví mal, le dije que habías estado bien, un poco preocupada, pero bien.
Comenzó la reunión y mientras hablaban tus amigos, tu padre, tu hermano mayor y tu madre, la gente lloraba cada vez más, yo veía a nuestras compañeras atacadas llorando, me sentía mal, quería llorar como ellas, me sentía tan afectadas como ellas, no tenían idea la mitad de los problemas que tenias, quería llorar pero no podía.
Se supone que no iría al funeral, salgo como con un peso en el pecho cada vez que piso uno, pero fui. Jamás había ido a un velorio ni a un funeral mormón. Lindo lo del krisna y el mantra, estaba repleto de gente, nuevamente hablaron mas personas, nuevamente nuestras compañeras con ataques, y yo ni una lagrima. Y casi al final cuando empezó a descender el ataúd fue un llanto masivo y gritos y consuelos excepto yo.
Aun no puedo creer que no estarás más, estoy tranquila porque aproveche y te agradecí todo lo que hiciste por mi, cuando me ayudabas a estudiar, cuando me acompañabas toda la tarde viendo partidos de fútbol de equipos que nadie más conoce, cuando me cubrías mis huidas de clases, o mis atrasos, o pedías mis notas, o cuando me retabas, cosa común en ti. No estoy triste por ti, estas mejor que cualquiera de hecho hasta te envidio, y entre nos, siempre lo hice un poco.
Era lunes doce de enero de dos mil nueve, por lo del karma y el mantra y otras las otras cosas me faltaba solo un día para poder enojarme con ganas, ese mismo día me enteraba de algo devastador sobre mi famosillo, después de putear por horas decidí llamarla para contarle, y no me contestó y recuerdo que me enojé más. No sabía yo que a esa misma hora mi amiga (que tenia el día libre) decidía irse a trabajar de todas formas, solo para no quedarse en casa, se bajó un paradero antes, pero por error, no por que quisiera caminar, trato de imaginar lo que pasaba por su mente cuando cruzaba la calle, y lo hacia con la luz roja, el impacto de la camioneta contra su cuerpo la lanzaría varios metros más allá, y mas tarde en el hospital, nos dejaría para siempre.
No sé po
r que aun no lloro, desde aquella vez más o menos cerca de halloween, he tratado, he tenido ganas, pero simplemente no lloro, no me sale, no me resulta. Llegue a iglesia… sorpresa! Ninguna de nosotras tenia idea que eras mormona, pero daba lo mismo no? Ahí esta tú foto sobre el féretro, me cargaba esa foto, recuerdo que te pedí que la cambiaras del avatar por que salías muy posera, la cambiaste y pusiste otra peor, y te dije mejor deja la otra. No por ser tu amiga te iba a mentir. No lloré, incluso cuando ví tu cuerpo ahí dentro, no lloré, aunque noté los cúmulos de maquillaje que trataban de ocultar tu hematomas, no lloré (tu famosillo creo que lloró bastante, eso me dijeron por que no lo ví) y hasta ese momento, que veía a tu madre, no lo creía aun. No me atrevía ir a saludarla, estaba rodeada de gente todo el tiempo, cuando me acerqué, me abrazó y me dijo todas las cosas que decías de mi (las buenas por supuesto), todo lo que me quisiste y me dio las gracias por todo lo que te ayudé, te quise y el tiempo que te dediqué. Después me preguntó como te ví en el ultimo tiempo, lo siento amiga pero mentí descaradamente, no podía decirle que te ví mal, le dije que habías estado bien, un poco preocupada, pero bien.Comenzó la reunión y mientras hablaban tus amigos, tu padre, tu hermano mayor y tu madre, la gente lloraba cada vez más, yo veía a nuestras compañeras atacadas llorando, me sentía mal, quería llorar como ellas, me sentía tan afectadas como ellas, no tenían idea la mitad de los problemas que tenias, quería llorar pero no podía.
Se supone que no iría al funeral, salgo como con un peso en el pecho cada vez que piso uno, pero fui. Jamás había ido a un velorio ni a un funeral mormón. Lindo lo del krisna y el mantra, estaba repleto de gente, nuevamente hablaron mas personas, nuevamente nuestras compañeras con ataques, y yo ni una lagrima. Y casi al final cuando empezó a descender el ataúd fue un llanto masivo y gritos y consuelos excepto yo.
Aun no puedo creer que no estarás más, estoy tranquila porque aproveche y te agradecí todo lo que hiciste por mi, cuando me ayudabas a estudiar, cuando me acompañabas toda la tarde viendo partidos de fútbol de equipos que nadie más conoce, cuando me cubrías mis huidas de clases, o mis atrasos, o pedías mis notas, o cuando me retabas, cosa común en ti. No estoy triste por ti, estas mejor que cualquiera de hecho hasta te envidio, y entre nos, siempre lo hice un poco.
Sé que te voy a extrañar, que en algún momento me harás falta y que aun marco tu teléfono por error.
I'll be doing my best
I'll see you soon
In a telescope lens
when al you want is friend
I'll see you soon

La fragilidad de la Vida.. que solemos despreciar, nos importa poco el siguiente paso que la vida nos lleve a dar...
ResponderSuprimirEs imposible no emocionarse cuando tan cerca viene esta tempestad..
que por mas que la aceptemos no deja de doler y dolera mas..
Una mision cumplida en el mundo y en la vida de los que amo mas..
Y de paso una semilla en los que por el destino no logro congeniar..
Todos bebimos este trago amargo...y su mal sabor nos quedara
pero lo endulzamos con cada recuerdo que tu alma eternamente en los que te aman... Viviraa..
P.V
Hey la amistad son una de las pocas cosas que la muerte no se puede robar. La amistad es eterna como el infinito. No se si abra despues de la muerte pero se que de este lado tu nunca soltaras la cuerda... de eso se trata la amistad
ResponderSuprimirMe costó encontrarte, pero al fin lo hice.
ResponderSuprimirCuando empecé a leer el post ya sabía que iba a comentar. Pero conforme avanzaba mi lectura me di cuenta de que soy bastante banal a veces y no quise arruinar tu preciosa entrada con un comentario insulso y tonto.
Muchas gracias por los elogios de antes y por compartir esto con nosotros.